Tuesday, September 29, 2009
Monday, September 28, 2009
trendy sexy scum

Las clases dirigentes conocen tres edades: la edad de la superioridad, la edad del privilegio y la edad de la vanidad. Se descompone en la segunda y se derrumba en la tercera.
Memorias de Ultratumba
Chautebriand
Donde quiera que vayas, ahi estarán. No podrás librarte de ellas. A lado de la caja registradora en el supermercado, en la sala de espera del consultorio, en la sala de la casa, en la peluquería, en el café. Cientos de miles de ejemplares por semana. Las revistas de espectáculos te persiguen adonde quiera que vayas. Es inútil resistirse.
En ellas, los lectores se enteran de las más recientes y apasionantes aventuras de la estrella de Hollywood que acaba de divorciarse, o de la cantante de pop caída en desgracia que dentro de 2 0 3 años aparecerá muerta en Beverly Hills por un ataque cardiaco a consecuencia de una sobredosis de cocaína, la cual será reseñada en la misma revista como una sobreingesta accidental de antidepresivos prescritos.
Enajenación y estupidez empaquetada para las masas. Artículos cuyo contenido es borrado de la memoria -quizá como un inconsciente mecanismo de defensa- cinco minutos después de habersé leído.
Entre sus páginas, los lectores navegan las aguas del mar Mediterráneo que nunca verán a bordo del yate con helipuerto que jamás, ni en sus más aventurados sueños tendrán.
Las aventuras y los más estúpidos pormenores de la vida de las "estrellas" de la farándula les permiten suplir la ausencia de emoción en sus propias vidas.
Shopenhauer dijo una vez que los hombres vulgares inventaron la vida de sociedad porqué les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.
Quizá el llenar el tedio de sus propias vidas con las vidas de alguién más es lo único que evita que intenten suicidarse, no lo sé.
Los ricos leen sobre las últimas vacaciones de verano de la familia real de Mónaco. La clase media se regodea en los escándalos de la vida personal de las estrellas de Hollywood. Los pobres leen sobre la vida de los protagonistas de la telenovela de Televisa o TV Azteca que ven a las nueve de la noche. Todos tienen su propio escape, a solo 15 pesos semanales.
Están también las revistas de la "alta sociedad" por supuesto, que son leídas por igual tanto por los personajes retratados en sus páginas como por el resto de la población, que las consume con una extraña mezcla de envidia, repulsión y fascinación.
El senador X y el banquero Y desayunando en Au Pied de Cochón en Polanco, cortesía de una cuenta que será cargada al erario público, impecablemente vestidos con sus trajes italianos hechos a la medida y sus corbatas Ermenegildo Zegna. Retratados justo en el momento en el que discuten como el senador conseguirá los permisos para la venta ilegal de alguna reserva natural en la Rivera Maya en donde el banquero planea financiar la construcción de un exclusivo fraccionamiento, que nos obliga a preguntarnos si acaso no es raro vivir en un país en el cual sembrar amapola en Michoacán en verdad parece un trabajo más honrado que ser político.
Sus esposas aparecen páginas mas adelante, retratadas en la inaguración de alguna exposición de arte conceptual cuyas obras solo son capaces de entender sus propios autores en la soledad de su estudio, a las tres de la mañana, diez copas de Johnnie Walker Black label después.
Por supuesto, ellas no entienden nada. Serían incapaces de decirnos quien es el autor del Guernica y los tres libros que leen al año comienzan con frases como "Me enamoré de un vampiro...". Pero cuando el camarógrafo de la revista de sociales se acerca, se apresuran a adoptar una pose parecida a la de la escultura del pensador de Rodin.
Casi nos es posible escuchar sus conversaciones, hurgar en sus bolsas Louis Vuitton y descubrir cigarrillos mentolados y pastilleros con Tafil y Ativan que sus dueñas consumen como si fueran chocolates M&M.
Domestic, socially acceptable junkie.
Alcohólicas de clóset.
Aburrimiento disfrazado de depresión clínica, con lo cual pretenden parecer más interesantes, envueltas en el halo trágico de la falsa melancolía. Es que estoy deprimida, mi doctor ya me recetó antidepresivos.
Pero el Prozac es inefectivo para curar el aburrimiento.
Los deprimidos no enumeran los medicamentos que toman con el fin de hacer conversación. Los deprimidos se cuelgan o salpican paredes con sangre y materia gris al meterse un disparo en la boca.
Y sus hijos. Quizá son la parte más divertida de la revista.
Pamela Schiele Santamaría, Francisco González Winkler y Natasha Loeb en la party pool en Valle de Bravo del Colegio Asunción. Nos miran a través de la fotografía con aire arrogante y una expresión cuidadosamente ensayada en el espejo.
Casi nos es posible imaginarnos a ese tal Francisco González Winkler, a bordo de su BMW A3, manejando a toda velocidad por las calles de la Ciudad de México, de camino a algún exclusivo colegio católico del Opus Dei que seguramente fue fundado hace unos treinta años por algún violador de acólitos que el Papa planea beatificar como recompensa a su sacrificio y devoción a la juventud que suena mejor en un discurso que sus cuantiosas aportaciones a las cuentas bancarias del Vaticano.
Detrás de su BMW veremos con toda seguridad un Chrysler negro que lo sigue a sol y sombra, conducido por los mismos dos guardaespaldas que dentro de seis meses le mandarán a su padre uno de sus dedos envuelto en un paño sanguinolento, como un muy convicente aliciente para que se apresure a reunir el monto de rescate de su secuestro.
En otra foto de la misma revista podemos ver a otro grupo de adolescentes de las Lomas festejando su graduación de la Preparatoria. En este reportaje vemos el retrato de dos mujeres con anorexia a cuyo pie de página podremos leer algo como Patricia Gutierrez Cortina y Montserrat Portilla Klinefelter, las más trendy. Ahí están, irresponsables, inconscientes, con esa expresión vaga de perpetuo aburrimiento y posando ante la cámara como si estuvieran en la semana de la moda de Milán. Presumiéndonos sus vestidos Dolce & Gabbana de cinco mil pesos.
Trendy sexy scum.
Con un poco de imaginación casi podemos trasladarnos al antro de moda en donde se desarrolla la acción. Casi podemos percibir el aroma pestilente que resulta de la mezcla de 20 fragancias importadas con el sudor y el humo de 50 cigarrillos encendidos, a la entrada del lugar.
Please could you stop the noise, I'm trying to get some rest
Podemos verlos llegar flanqueados por sus guardaespaldas. Comportarse como si estuvieran permanentemente ante la lente de alguna cámara invisible. Y salir del lugar pagando cuentas con saldos superiores al sueldo mensual de sus choferes. Nunca en efectivo, sino con tarjetas American Express en cuyos pequeños dígitos podemos ver restos casi imperceptibles de granos blancos de cocaína.
TW Socialité.
Podemos verlos siendo interceptados en su camino de regreso a casa por alguna patrulla de tránsito, como consecuencia de conducir su auto a 160 kilómetros por hora en la vía de alta velocidad con aliento alcohólico. Y las frases de costumbre al bajar del Audi.
Pinche indio, no sabes con quién te estás metiendo.
No sabes quién es mi papá.
¿Y quién es su papá? No lo sabemos. Quizá un exsecretario de Hacienda. Si, aquel que trabajó en el gabinete de aquel presidente en cuyo sexenio el aumento de la población sumida en la extrema pobreza aumentó en 20 millones.
Saturday, September 26, 2009
Si eres mujer y aspiras a sobrevivir en Ciudad Juárez, toma nota...

La primera víctima apareció en 1993. Su nombre era Alma Chavira Farel, una niña de 13 años que apareció muerta en el desierto. Alma fue secuestrada, torturada, violada y asesinada. Trás su muerte comenzó uno de los episodios más negros de la historia de este país.
Las cifras varían dependiendo de la fuente de la cual provengan. En el momento actual suele aceptarse que el número de mujeres asesinadas hasta el momento ronda el escalofriante número de 500 víctimas.
El patrón suele ser similar en todos los casos. Las víctimas son mujeres pobres, que rondan entre los 12 y los 35 años de edad. Empleadas en maquiladoras y otros trabajos extenuantes y miseramente remunerados. El ataque suele efectuarse de camino o de regreso del trabajo. Desaparecen por unos días solo para ser encontradas muertas unos días o meses después en el margen de alguna carretera solitaria o en predios localizados en las afueras de Ciudad Juárez.
Las investigaciones gubernamentales alrededor de este caso han estado marcadas desde el comienzo de los hechos por la ineficacia, la incompetencia y la corrupción. Los perpetradores de estos crímenes sin nombre continúan libres y no parece haber ningún indicio de que algún día vayan a pisar una cárcel.
¿Es acaso posible imaginar lo que estas mujeres sufrieron antés de ser asesinadas? El modus operandi de los asesinos consiste en secuestrar a las víctimas en algún punto del trayecto de su hogar a su trabajo. Tras el plagio, las víctimas parecen ser violadas y torturadas por días antés de ser finalmente asesinadas y abandonadas como basura en algún paraje del desierto de Chihuahua.
La impunidad en la que se han mantenido los autores de estos crímenes inenarrables es indignante. Esa impunidad no es gratuita. Las teorías más incómodas y al mismo tiempo probables para explicar estos asesinatos involucran no solo a jefes del narcotráfico, sino a altos funcionarios del gobierno de Chihuahua. El dinero lo puede todo. Incluso el comprar el silencio tras la muerte de 500 mujeres.
Ciudad Juárez es una vergüenza mundial. No es necesario ir a Afganistán para encontrar los ejemplos más atroces y vergonzosos del odio y el desprecio hacia la mujer. Lo que pasa en Ciudad Juárez es comparable o peor que las lapidaciones públicas de mujeres adúlteras en los países musulmanes.
Procuradores van, procuradores vienen. Todos en mayor o menor grado han exhibido estupidez e insensibilidad en el desempeño de sus funciones. Uno de ellos fue Arturo Chávez Chávez. El se ganaría a pulso un lugar en este triste capítulo de la historia por tener la osadía de responsabilizar en parte a las víctimas por el imperdonable crímen de usar minifalda y vestirse provocativamente, incitando de esta forma a sus verdugos a secuestrarlas, torturarlas, violarlas y asesinarlas.
¿Su receta para solucionar el asunto? Durante su administración, le recomendó a las mujeres de Ciudad Juárez que se abstuvieran de usar minifalda, así como que tomaran clases de Karate y cargaran consigo un Spray de gas pimienta. Y no, no es una broma.
¿Que es lo que pasa en México con estos oscuros funcionarios públicos? Respuesta: Su imbecilidad es premiada con un lugar en el gabinete presidencial. En el transcurso de esta semana, nuestro estúpido Presidente en funciones lo propuso como candidato a procurador general de la República y ese circo de asnos y ladrones que aquí en México nos gusta llamar en su conjunto Senado, lo ratificó en el cargo, todo esto a pesar de las protestas de organizaciones civiles de madres de las víctimas y grupos de Derechos Humanos.
Monday, September 14, 2009
de la guerra contra el narcotráfico y otras patrañas...

Mi país se encuentra atravesando en estos momentos uno de los escenarios sociales más desastrosos que ha tenido que afrontar en toda su historia reciente.
En los últimos dos años, la violencia ha llegado a niveles inimaginables, conviertiendolo en uno de los paises con más bajas civiles a nivel mundial, solo siendo superado por naciones que se encuentran atravesando una guerra civil.
El crecimiento económico ha sido virtualmente nulo y aún a pesar de la aterradora situación actual, el panorama a largo plazo parece ser aún peor.
El sistema de salud se encuentra al borde del colapso, el nivel de calidad del sistema educativo es ridículo y la ineficacia e incompetencia que ha demostrado el gobierno del actual presidente en todos los niveles es simplemente insultante.
Aunque las causas de este panorama devastador son múltiples, una de las principales razones que han conducido al país al borde del abismo es la campaña que ha enarbolado el actual presidente desde el día que asumió el poder, conviertiendola en su máxima, y casi única, prioridad. Me refiero a la llamada "Gran guerra contra el narcotráfico".
Este tema resulta ilustrativo porque ejemplifica un mecanismo universal que suelen usar todos los gobiernos del mundo en su afán de obtener el apoyo de la ciudadanía, ocultandole al mismo tiempo su ineficacia y corrupción. No se trata pues de una estrategia de manufactura local (Los políticos locales no tienen la suficiente inteligencia e imaginación para ello) sino de un principio universal que se ha utilizado desde siempre y que en ocasiones le reporta buenos resultados al gobierno que lo emplea. En México, la inexcusable estupidez del gobierno ha impedido que aumente su popularidad orillando de paso a toda la sociedad al borde de un precipicio.
Dicha estrategia consiste simplemente en fabricar ante los ojos de la sociedad a un enemigo común con dos fines: infundir miedo y terror entre la población así como unificar diversos sectores en la supuesta necesidad apremiante de combatir dicho peligro.
De esta forma se cumplen varios propósitos. Diversos sectores de la sociedad que normalmente no se unirían bajo ningún concepto, caen en la trampa del Estado y se alinean con los intereses del gobierno. La existencia de un peligro inminente que el gobierno publicita dia y noche como una amenaza aterradora capaz de destruir los cimientos de la sociedad desvía la atención de todos los demás temas de la agenda y hace que los tópicos verdaderamente importantes como la educación, la salud o el crecimiento económico parezcan irrelevantes al lado del monstruo inexistente que amenaza en todo momento con devorarnos.
Mediante esta simple estrategia, el gobierno incrementa su popularidad al proyectarse ante los ojos de la sociedad como el depositario y guardian de los valores y virtudes que es necesario preservar, al tiempo que adopta el papel del único salvador capaz de rescatarnos.
La guerra contra el narcotráfico no es más que un gran farsa, inútil y costosa, que no presta ningún servicio al progreso del país. La estrategia es útil como distractor hasta cierto punto pero todo tiene un límite. La desastrosa administración de Calderón ha sido tan escandalosamente incompetente que esta cortina de humo pierde adeptos día a día, al tiempo que ha sumido al país en una violencia espeluznante que parece no tener fin ni freno.
Thursday, September 10, 2009
los hombres que no aman a las mujeres

Creo que las mujeres son mucho más complejas e interesantes que los hombres. Mientras que los hombres son, en esencia, muy parecidos entre sí, no existen dos mujeres iguales. Y aún cuando frecuentemente nuestra humilde y pragmática mente masculina resulte traumatizada en el arduo proceso de entender la enigmática psique de la mujer que amamos, gran parte de lo que le da sabor a nuestras vida esta contenido precisamente en este juego.
Cualquier hombre que ha amado a una mujer sabe perfectamente que la violación constituye uno de los actos más abominables que es capaz de perpetrar un ser humano. Crimen atroz como ninguno, la violación es tan despreciable que es uno de los pocos tópicos que me hace reconsiderar mi posición con respecto a la pena de muerte. Un violador es para mí mucho más despreciable que un asesino o un secuestrador. Pero ¿Cual es el caldo de cultivo necesario para engendrar a este monstruo? Es esta la principal pregunta que deberíamos plantearnos. Porque en esta cuestión, no se trata de castigar al violador una vez que ha llevado a cabo su crimen y ha destrozado la vida de su víctima, sino de evitar que un hombre sea capaz de perpetrar una violación.
Resulta muy obvio que un violador no solo desprecia a su infortunada víctima, sino a todas las mujeres en general. La violación representa la más alta expresión del desprecio hacia el género femenino. El violador es la suma de todos los prejuicios y la ignorancia que sustenta la misoginia masculina. La violación es la peor y última de las consecuencias que podemos esperar si dejamos que la misoginia prospere sin hacer nada por ponerle un alto.
La violación no busca en primer término la gratificación sexual. Se trata ante todo de una agresión que tiene sus raices en el odio y la estupidez. En una sociedad hipócrita que tolera la violencia hacia la mujer y nulifica su valía y su papel en la sociedad, resulta inevitable la aparición de hombres lo suficientemente imbéciles y perversos como para perpetrar una violación. La solución a este problema consiste en arrancar de raiz todos los prejuicios y estupideces que se encargan de perpetuar la idea que sostiene que la mujer es inferior al hombre, limitandose a ser una especie de extensión del cuerpo masculino destinado unicamente a satisfacerlo sexualmente.
La mujer NUNCA es culpable de ser violada. Esto parece ser una aclaración innecesaria y obvia para cualquier persona con corteza cerebral dentro de su craneo, sin embargo, una de las ideas más tristemente extendidas en este tema es aquella que dice que la mujer comparte cierta responsabilidad con el violador al cometer el imperdonable error de "vestirse provocativamente", incitando de esta forma a su acéfalo agresor a violarla.
Este concepto es tan incortrovertiblemente imbécil que debería ser absolutamente innecesario detenerse en este punto a hacer aclaraciones, sin embargo, existen innumerables hombres que aun utilizan este argumento estúpido como un desesperado intento para justificar su agresión. Algo que siempre me ha sorprendido y horrorizado en partes iguales con respecto a este tema es el comprobar que esta idea es defendida también por mujeres. Este tipo de cosas son las que me hacen perder los últimos resquicios de fe que tengo en la humanidad.
Cierto libro de moda que es posible encontrar actualmente en los estantes de toda librería se titula "Los hombres que no amaban a las mujeres". No lo he leído y no tengo muchas intenciones de hacerlo, sin embargo, es el título de la obra lo que me llamó la atención.
Un violador es, ante todo, un hombre que nunca ha amado verdaderamente a una mujer. Para cualquier hombre que ha amado profundamente a una mujer, la violación es un tema aberrante y la sola sugerencia de llevarlo a cabo resulta grotesca. De cierta forma, un hombre que ha amado a una mujer, se enamora por el resto de su vida del resto de las mujeres del mundo.
Saturday, May 30, 2009
satyagraha

El ser humano que más admiro de todos cuantos han existido nació en un pueblo hindú llamado Porbandar. Su nombre fue Mohandas Karamchand Gandhi. Un gran escritor de la India, Rabindranath Tagore, lo bautizó años después como Mahatma, es decir alma grande.
Conocer su vida y obra es una lección invaluable. Adentrarse en su mensaje es algo que cambia la vida.
Gracias a seres humanos como Mahatma Gandhi es posible recobrar la fé perdida en la bondad humana.
Otro gigante universal llamado Albert Einstein dijo una vez de él: "Las generaciones del porvenir apenas creerán que un hombre como éste caminó la tierra en carne y hueso".

La libertad de expresión es una de las condiciones absolutamente necesarias para una democracia. Su ejercicio jamás debe ponerse a prueba, limitarse o condicionarse de ninguna forma.
Una sociedad que ejerce la censura, limita esta libertad de expresión o llega al extremo de suprimirla totalmente, desacredita automáticamente todos sus posibles méritos.
Ejemplos sobran. En Latinoamérica tenemos el caso de Cuba y más recientemente de Venezuela. En el resto del mundo tenemos casos como el de China o Irán.
Un gobernante que ejerce la censura o prohíbe y castiga la mención de opiniones en su contra convierte a su gobierno en un estado tiránico y aborrecible. Aunque solo sea por esta única razón.
Existen otros casos en los cuales teóricamente existe libertad de expresión en la sociedad. Tal es el caso de mi país. Sin embargo esta libertad de expresión no es irrestricta, como debería serlo, y como en tantos otros países, se encuentra secuestrada por el dinero y el poder de monstruos corporativos que le imponen sus reglas a los grandes medios de comunicación que monopolizan la opinión pública.
Wednesday, May 27, 2009
sobre la cuestión de las drogas
William S. BurroughsSegún mi forma de ver las cosas, el Estado ideal sería uno que gobernara lo menos posible. Un gobierno compuesto por funcionarios eficientes y honestos, en oposición a la mezcla de oligofrénicos incompetentes y gangsters que componen la clase política de mi país. Si tan sólo los políticos pudieran ser capaces de reunir esas dos cualidades (no es mucho pedir ¿O si?) eso sería suficiente para mí.
Por supuesto, la cuestión no se limita a culpar al gobierno por todos los males de la sociedad y a quejarse del IQ de nuestros políticos. Los ciudadanos también tienen sus respectivas tareas y son los responsables de tener el gobierno que tienen.
No creo que sea tarea del gobierno el meterse con lo que sus ciudadanos hacen en su esfera privada. No creo en los gobiernos paternalistas que pretenden legislar y castigar lo que sus ciudadanos hacen en su ámbito privado.
Tomemos por ejemplo la cuestión del uso de las drogas y la histeria mediática y el repudio generalizado hacia su consumo. En lo personal, cuestiono el legítimo derecho que tiene el gobierno para penalizar lo que un individuo libre le hace a su propio cuerpo en pleno uso de sus facultades intelectuales.
La libertad es para mí el bien más preciado que posee un individuo y dicha libertad es -o debería ser- absolutamente irrestricta mientras el uso que el individuo haga de su libertad no afecte a un tercero de alguna forma. Es aqui donde la libertad termina o por lo menos se ve limitada.
Siendo así ¿En donde esta el delito a perseguir cuando se habla de una persona que consume drogas? ¿En donde esta el daño que esta cometiendo hacia un tercero? ¿No es cierto que todos los posibles daños son perpetrados única y exclusivamente hacia su persona?
Si, es cierto. Las drogas no son inocuas. Son peligrosas. Es aqui donde debería entrar el principal papel del gobierno en esta cuestión: impartir educación de calidad e informarle a sus potenciales consumidores, los riesgos a los que se exponen al hacer uso de las drogas. Y con esto me refiero a educación de calidad e información veraz y realista en relación a las drogas, y no la basura propagandística y la desinformación absoluta de la que estan compuestas en su mayor parte las campañas políticas que abordan el tema.
Por un lado, gran parte de la histeria y el rechazo que despierta el tema en la sociedad esta basado en información falsa, tendenciosa o en simple y llana ignorancia total del tema.
El consumo de drogas conlleva riesgos que todos conocemos -el abuso, la adicción, la muerte- y dicho riesgo va en función de la droga de la cual se hace uso. Si el gobierno esta obligado a algo es a informar y educar a su población.
Por otro lado, en la actualidad, el problema de las drogas es principalmente explotado por los gobiernos con el fin de autopromocionarse y hacerse ver ante la opinión pública como los heroes que salvarán a la sociedad del supuesto peligro mortal que representa el narcotráfico para su existencia. Lo cual es otra mentira. El narcotráfico ha existido siempre. Existe ahora a pesar de las inútiles y costosísimas campañas gubernamentales en su contra. Y seguirá existiendo en el futuro mientras haya una sola persona en la calle que este dispuesto a comprar droga.
Si de verdad pretende combatirse el tráfico y consumo de las drogas debe hacerse comenzando desde la base de la pirámide - que es el adicto de la calle- y dejar de lado las cacerías tan espectaculares como inútiles hacia los grandes capos. Dichas cacerías no tienen otro propósito que promocionar a los gobiernos que las emprenden. Su eficacia real es nula. Al día siguiente que un gran capo del narcotráfico es capturado su lugar es tomado por alguien más. Eso es algo sabido por todos o debería serlo, ya que es una cuestión de sentido común.
Y con empezar con el adicto de la calle no me refiero a perseguirlo, estigmatizarlo y confinarlo en la carcel hasta el fín de sus días, sino en rehabilitarlo. El resto de la población tiene el derecho de ser informada verazmente por su gobierno pero también tiene la ineludible responsabilidad de informarse por su cuenta al respecto, y en base a eso decidir si va a consumir drogas o no.
Una población sumida en la ignorancia esta condenada a vivir bajo el yugo de gobiernos incompetentes o despóticos. Los gobiernos paternalistas solo funcionan en sociedades desinformadas que carecen del criterio para tomar decisiones por sí mismas. Dichas sociedades se ven en la triste necesidad de delegar esa responsabilidad a sus gobernantes. Y esta fórmula es una garantía de desastre.
La penalización del uso de las drogas me parece una intrusión inadmisible del gobierno en la libertad de sus ciudadanos.
Thursday, May 21, 2009
la doctrina del shock

La doctrina del shock es el título del último libro de Naomi Klein, autora canadiense que alcanzó la celebridad en la decada de los 90 gracias a la publicación de No logo, una obra que terminó convirtiendose en uno de los pilares ideológicos del llamado movimiento altermundista.
En esta nueva obra, Klein aborda los mecanismos de los que se sirven los gobiernos del mundo para imponer ideologías dañinas o cambios radicales en sus poblaciones. La tesis de Klein afirma que para lograr que estos cambios sean aceptados o llevados a la práctica, el gobierno suele aprovechar periodos de gran inestabilidad social o servirse de factores distractores que obliguen a la población a mirar a otro lado mientras los verdaderos cambios se están llevando a cabo. De esta forma, para cuando la población se da cuenta del desastre ocurrido es demasiado tarde para reaccionar o hacer algo al respecto.
Los gobiernos del mundo se han servido de este tipo de prácticas desde tiempos inmemoriales.
En su faceta más amigable e "inofensiva" por decirlo de alguna forma, los gobiernos suelen aprovechar noticias o sucesos irrelevantes para desviar la atención pública e imponer grandes e impopulares cambios en la sociedad. En otros casos el estado puede llegar incluso a inventar dichas historias para mantener a la población distraida en otras cuestiones.
La variedad de posibles distractores de los que puede servirse el gobierno es infinita. Por nombrar un ejemplo relativamente reciente de mi país podemos tomar el patético episodio de la histeria colectiva causada por el "chupacabras". Cualquiera que viva en este país lo recuerda, y para aquellos que no están familiarizados con la historia, basta decir que resulta algo tan ridículo y vergonzoso que no tengo la intención de narrar la historia.
Los gobiernos suelen utilizar otros métodos con el fin de ocultar la implantación de cambios dañinos en la sociedad o de disimular su incompetencia. Para tal fin suelen exagerar la peligrosidad de ciertos "enemigos públicos" o bien crear supuestas amenazas terribles con el fin de mantener a la población sumida en el terror.
Tomemos el ejemplo del gobierno de los Estados Unidos de Ámerica, quien a lo largo del siglo XX utilizó sucesivamente al comunismo soviético, el narcotráfico latinoamericano y en fechas más recientes al terrorismo islámico para lograr este fin.
El objetivo de esta estrategia es simple: Cuando se mantiene a la población permanentemente atormentada por el miedo a supuestos enemigos que amenazan la estabilidad e incluso la existencia de la sociedad se logra que todo cambio local parezca trivial e insignificante. La opinión pública permanece constantemente distraida ante el supuesto peligro que representan las amenazas que el gobierno pone delante de sus ojos, permitiendole a éste el desviar la atención de los verdaderos problemas sociales y la incompetencia e incapacidad del estado para resolverlos.
Por otro lado, la creación gubernamental de siniestros enemigos de la sociedad permite que múltiples sectores de la población se unan con la esperanza de crear un frente común y más poderoso para enfrentar la temible amenaza que se cierne sobre ellos. De esta forma se promueve el tan dañino patriotismo y se exalta el orgullo nacional, que erroneamente termina identificandose con la necesidad de alinearse a los mandatos del gobierno que supuestamente lo representa.
El miedo es el principal aliado de los gobiernos despóticos e incompetentes.
El gobierno de mi país ha utilizado como el principal y casi único argumento a su favor sus supuestos logros en la "gran guerra contra el narcotráfico". De esta forma pretende desviar la atención pública de la corrupción e incompetencia que ha caracterizado la administración del actual presidente desde el día que asumió el mando.
Sunday, November 16, 2008
el continente invisible

“Los pobres suelen ser silenciosos. La pobreza no llora, la pobreza no tiene
voz. La pobreza sufre, pero sufre en silencio. La pobreza no se rebela.
Encontraréis situaciones de rebeldía solo cuando la gente pobre alberga alguna
esperanza. Entonces se rebela, porque espera mejorar algo. En la mayor parte de
los casos se equivoca; pero el componente de la esperanza es fundamental para
que la gente reaccione. En las situaciones de pobreza perenne, la característica
principal es la falta de esperanza.”
“Africa, antes de 1989, era el
campo de batalla entre dos potencias que se desafiaban en cualquier lugar del
mundo: tras la caída del muro de Berlin, es como si África hubiera dejado de
existir. Nadie en el año 2000 tiene ya intereses en África. Se trata tan solo de
un continente en los confines del planeta. En los últimos diez años se han ido
reduciendo los apoyos internacionales: la ayuda del desarrollo ha descendido por
debajo del 1%. Esto quiere decir que cada africano recibe menos de dos dólares
al mes. Es decir, nada”
Ryszard
Kapuscinski
- “Los cínicos no
sirven para este oficio” –
While you make pretty speeches,
I'm being cut to shreds...
You feed me to the lions,
a delicate balance...
I'm being cut to shreds...
You feed me to the lions,
a delicate balance...
- Like spinning plates -
Radiohead
La pobreza siempre es un tema incómodo. Cuando miramos de frente y sin adornos la cruda y brutal realidad de la pobreza extrema muy pocos son los que protestan, muestran su indignación o se interesan por el asunto. Menos son los que buscan la forma de hacer algo por remediar la situación. El resto, que es la gran mayoría, prefiere simplemente voltear la mirada hacia otro lado.
La razón es simple. La pobreza nos muestra la peor cara de nuestro mundo y nos encara con una verdad desagradable e irrebatible. Que vivimos en un mundo regido por leyes políticas y económicas profundamente injustas.
Durante siglos, los teólogos han perdido su tiempo en discusiones absurdas e inútiles referentes a si existe o no el infierno. En el siglo XXI, como una verdad que cada día se hace más evidente, la cuestión ha quedado finalmente saldada: el infierno si existe: se llama África.
El tercer mundo puede definirse e interpretarse de muchas formas. Por razones prácticas yo entiendo al llamado tercer mundo como la población mundial, en donde quiera que esta habite, que vive sumida en condiciones de pobreza. Resulta obvio que existen ejemplos igualmente atroces de pobreza no solo en África sino en Latinoamérica y en Asia. Pero el continente africano es el ejemplo más visible e inmediato de la inadmisible condición de la pobreza en su faceta más extrema.
África, un continente entero de la tierra, se encuentra agonizando. Sumida en una pobreza inenarrable y casi inimaginable para un ciudadano promedio del primer mundo, África se encuentra azotada día tras día por guerras civiles, genocidios, esclavitud, hambre y enfermedades. El SIDA en el África subsahariana tiene la incidencia mas alta a nivel mundial por un amplio margen. En algunos países 1 de cada 4 africanos esta contagiado. Para decirlo sin adornos y en términos simples y crudos, el SIDA esta exterminando regiones enteras de la población africana. Sabemos que el SIDA no tiene cura ni en el tercer ni en el primer mundo. Pero sabemos también que existen fármacos retrovirales que mejoran la calidad de vida del enfermo y aumentan en un cierto margen su esperanza de vida. En un ejemplo de brutal inhumanidad, las grandes empresas farmacéuticas productoras de los cocteles retrovirales se niegan a abaratar el precio de sus medicamentos –aunque solo fuera en estas regiones africanas y por razones humanitarias elementales- por lo que para el africano promedio infectado con el virus, la posibilidad de someterse a un tratamiento retroviral es un sueño absolutamente imposible.
Los africanos tienen la apremiante necesidad de conseguir alimento día a día con el simple propósito de no morir y esta tarea les impide ponerse a analizar las razones que llevaron a su continente a un estado inhabitable. El resto de nosotros podemos –y debemos- estar conscientes de las razones que condujeron a África al desastre. Aunque solo sea por razones éticas debemos saber que la actual situación de África es una consecuencia directa de la brutal explotación a la que ha sido sometido el continente desde hace siglos por las grandes potencias económicas europeas, por los Estados Unidos, y por la extinta Unión sovietica.
Podemos rastrear el inicio del desastre en uno de los más infames y negros episodios de la humanidad. Me refiero por supuesto al comercio de esclavos africanos que tantas ganancias le dieron a las grandes potencias económicas europeas y que se prolongó desde el Siglo XVI hasta el siglo XIX. Durante cuatro siglos Europa financió una cacería humana a lo largo y ancho del continente con el propósito de enviar africanos a trabajar como esclavos a los campos de Brasil, el Caribe y los Estados Unidos. Millones de africanos fueron arrancados de sus hogares y transportados hacia el lejano continente americano bajo condiciones infrahumanas que resultan inimaginables para cualquier persona que tenga la mas mínima capacidad de indignación. Culturas enteras fueron arrasadas. Civilizaciones y pueblos africanos desaparecieron por completo de la faz de la tierra debido a la voraz e insaciable sed de ganancias de los comerciantes –criminales- europeos que financiaron el comercio de esclavos. Como en tantos otros casos, los piadosos cristianos europeos responsables de estos crímenes tranquilizaron la voz de sus conciencias con ese argumento estúpido que decía que los africanos carecían de alma y eran por tanto dignos de ser tratados como bestias salvajes. En realidad, los animales gozaron de mejores condiciones de traslado que los africanos que partían de las costas occidentales de África hacia las plantaciones americanas.
Algunos cálculos fijan en sesenta millones el número de africanos que fueron esclavizados y trasladados a América durante esos cuatro siglos de infamia. Otros llegan a cien millones. La debacle del continente comenzó con el comercio de esclavos, que exterminó a gran parte de su población total y borró de la faz de la tierra sus pueblos y culturas locales.
El comercio de esclavos se prolongó casi cuatro siglos de forma ininterrumpida y solo fue abolido cuando se hizo evidente a los ojos de cualquier ser humano racional, que se trataba de un crimen horrendo en contra de la humanidad que no podía seguir siendo tolerado. El último país que se aferró hasta el final por mantener a africanos trabajando como esclavos fue los estados Unidos de América, el supuesto campeón de la democracia y la libertad del mundo.
Cuando terminó el comercio de esclavos, Europa implementó otra forma de explotación en África cuando, durante el siglo XIX, las grandes potencias europeas se repartieron sin escrúpulos el continente africano iniciando la era colonial. A lo largo de todo el siglo XIX y hasta mediados del siglo XX Europa se aprovechó indiscriminadamente de todos los recursos naturales del continente que alcanzó a saquear. En la gran mayoría de los países africanos, los europeos continuaron con la implementación de la esclavitud de la población nativa. Sudáfrica fue uno de tantos de esos países, sin embargo pasó a la historia por implementar una serie de leyes y estatutos racistas e inhumanos que se prolongaron hasta bien entrada la década de los 90 del siglo XX –el llamado apartheid. El Apartheid cayó finalmente por la presión internacional unánime en contra del racismo del estado sudafricano y por la figura de uno de los más grandes héroes del siglo XX: Nelson Mandela.
Cuando el colonialismo fue desapareciendo a partir de la década de los sesenta, los estados libres africanos nacieron acarreando cinco siglos de brutal e ininterrumpida explotación europea.
La independencia llegó pero las cosas no mejoraron. Hoy, África se desangra cada día en medio de feroces guerras civiles –invisibles al mundo, ya que no aparecen en TV- que han cobrado y siguen cobrando la vida de millones de seres humanos, como es el caso de las guerras civiles del Congo. Se han perpetrado y se están perpetrando en el momento presente verdaderos genocidios y crímenes contra la humanidad. Basta con recordar el genocidio en Ruanda durante la década pasada, en el cual el conflicto entre dos etnias locales –hutus y tutsis- cobró la vida de más de un millón de personas en cuestión de unos meses. Otro genocidio esta ocurriendo en este mismo instante en una región de Sudan llamada Darfur. Como es costumbre, la opinión pública se interesó brevemente en el tema para darle paso después a temas menos incómodos. Los medios de comunicación por su parte, no dan testimonio de ninguna de las atrocidades que están sucediendo en África día con día y de esta forma es como si simple y sencillamente no existieran ante los ojos del resto del mundo.
Finalizada la era colonial, en la actualidad, la explotación europea y estadounidense no ha hecho más que transformarse y adoptar la forma de empresas transnacionales que continúan con la interminable explotación y ruina de África. Shell, Elf y otras empresas petroleras saquean despiadadamente a los países africanos con reservas de petróleo y gas natural, como es el caso de Nigeria. Mientras lo hacen, devastan ecosistemas enteros y dejan a la población nativa sumida en la miseria, viviendo en zonas inhabitables. El comercio de diamantes financia guerras civiles atroces en el Äfrica subsahariana, y solo en tiempos recientes se han implementado ciertas medidas para evitar que estos diamantes de sangre lleguen a las joyerías y terminen reluciendo en el anillo de compromiso de alguna adolescente rica de Beverly Hills. Los chocolates que tantos ingresos le dan a Austria y Suiza provienen en su mayoría de plantaciones de Malí y Costa de Marfil, en las cuales el cacao es cosechado por niños que viven en condiciones de esclavitud. Esclavitud en el sentido literal y más crudo de la palabra. Mira alrededor de tu cuarto y busca tu teléfono celular. Existe una inmensa posibilidad de que el tántalo –un elemento metálico raro y escaso- con el que fue fabricada la batería de tu celular provenga de alguna mina de coltan –aleación de columnita y talantita de la cual posteriormente se extrae el tántalo en su forma pura- ubicada en el Congo, que cuenta con las reservas más grandes de este mineral en el planeta. . El comercio del coltan es hasta el día de hoy motivo de guerras civiles sangrientas en la región y las condiciones en las que los trabajadores de dichas minas extraen el mineral es inhumano. La lista es interminable.
De esta forma, es fácil darse cuenta que la actual situación de desastre en la cual se encuentra inmersa la población del continente africano es cualquier cosa menos una casualidad. Es el resultado directo de la depredación voraz y despiadada que Europa y los Estados Unidos de América han perpetrado ininterrumpidamente en el curso de casi cinco siglos.
La solución al problema africano es compleja y es una tarea titánica. Respeto a cualquiera que se interese en el tema y lo ponga sobre la mesa. Es mejor que el silencio y la indiferencia. Sin embargo, algunas de las campañas actuales que hablan del problema (Como Make Poverty History), si bien cumplen con la valiosa tarea de poner frente a los ojos de la gente una verdad incómoda, no proponen soluciones reales al problema de África. Un concierto de rock no va a terminar con la pobreza de África. La caridad del primer mundo no va a terminar con la pobreza de África.
El problema es enorme y requiere medidas extraordinarias. Requiere replantear las políticas económicas que nos rigen. Hacerlas mas justas y más humanas. Se requiere una distribución justa de la riqueza del mundo. Se requiere que el capitalismo voraz de las grandes corporaciones transnacionales del primer mundo sea sustituido por políticas económicas justas que le permitan a los países pobres competir en igualdad de condiciones –y no como simple mano de obra barata- en el mercado mundial, con el fin de que puedan desarrollar economías sustentables y valerse por sí mismos.
África no necesita caridad, necesita justicia.
El problema es gigantesco y la solución no se encuentra ni a corto ni a mediano plazo. Pero es urgente dar el primer paso. No solo por los africanos sino por todos y cado uno de los seres humanos que viven en la pobreza.
Sunday, October 26, 2008
una plegaria

And so even though we face the difficulties of today and tomorrow, I still have a dream. It is a dream deeply rooted in the American dream.
I have a dream that one day this nation will rise up and live out the true meaning of its creed: "We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal."
I have a dream that one day on the red hills of Georgia, the sons of former slaves and the sons of former slave owners will be able to sit down together at the table of brotherhood.
I have a dream that one day even the state of Mississippi, a state sweltering with the heat of injustice, sweltering with the heat of oppression, will be transformed into an oasis of freedom and justice.
I have a dream that my four little children will one day live in a nation where they will not be judged by the color of their skin but by the content of their character.
I have a dream today!
I have a dream that one day, down in Alabama, with its vicious racists, with its governor having his lips dripping with the words of "interposition" and "nullification" -- one day right there in Alabama little black boys and black girls will be able to join hands with little white boys and white girls as sisters and brothers.
I have a dream today!
I have a dream that one day every valley shall be exalted, and every hill and mountain shall be made low, the rough places will be made plain, and the crooked places will be made straight; "and the glory of the Lord shall be revealed and all flesh shall see it together."²
This is our hope, and this is the faith that I go back to the South with.
With this faith, we will be able to hew out of the mountain of despair a stone of hope. With this faith, we will be able to transform the jangling discords of our nation into a beautiful symphony of brotherhood. With this faith, we will be able to work together, to pray together, to struggle together, to go to jail together, to stand up for freedom together, knowing that we will be free one day.
And this will be the day -- this will be the day when all of God's children will be able to sing with new meaning:
My country 'tis of thee, sweet land of liberty, of thee I sing.
Land where my fathers died, land of the Pilgrim's pride,
From every mountainside, let freedom ring!
And if America is to be a great nation, this must become true.
I have a dream that one day this nation will rise up and live out the true meaning of its creed: "We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal."
I have a dream that one day on the red hills of Georgia, the sons of former slaves and the sons of former slave owners will be able to sit down together at the table of brotherhood.
I have a dream that one day even the state of Mississippi, a state sweltering with the heat of injustice, sweltering with the heat of oppression, will be transformed into an oasis of freedom and justice.
I have a dream that my four little children will one day live in a nation where they will not be judged by the color of their skin but by the content of their character.
I have a dream today!
I have a dream that one day, down in Alabama, with its vicious racists, with its governor having his lips dripping with the words of "interposition" and "nullification" -- one day right there in Alabama little black boys and black girls will be able to join hands with little white boys and white girls as sisters and brothers.
I have a dream today!
I have a dream that one day every valley shall be exalted, and every hill and mountain shall be made low, the rough places will be made plain, and the crooked places will be made straight; "and the glory of the Lord shall be revealed and all flesh shall see it together."²
This is our hope, and this is the faith that I go back to the South with.
With this faith, we will be able to hew out of the mountain of despair a stone of hope. With this faith, we will be able to transform the jangling discords of our nation into a beautiful symphony of brotherhood. With this faith, we will be able to work together, to pray together, to struggle together, to go to jail together, to stand up for freedom together, knowing that we will be free one day.
And this will be the day -- this will be the day when all of God's children will be able to sing with new meaning:
My country 'tis of thee, sweet land of liberty, of thee I sing.
Land where my fathers died, land of the Pilgrim's pride,
From every mountainside, let freedom ring!
And if America is to be a great nation, this must become true.
And so let freedom ring from the prodigious hilltops of New Hampshire.
Let freedom ring from the mighty mountains of New York.
Let freedom ring from the heightening Alleghenies of Pennsylvania.
Let freedom ring from the snow-capped Rockies of Colorado.
Let freedom ring from the curvaceous slopes of California.
But not only that:
Let freedom ring from Stone Mountain of Georgia.
Let freedom ring from Lookout Mountain of Tennessee.
Let freedom ring from every hill and molehill of Mississippi.
From every mountainside, let freedom ring.
And when this happens, when we allow freedom ring, when we let it ring from every village and every hamlet, from every state and every city, we will be able to speed up that day when all of God's children, black men and white men, Jews and Gentiles, Protestants and Catholics, will be able to join hands and sing in the words of the old Negro spiritual:
Free at last! Free at last!
Thank God Almighty, we are free at last!
Let freedom ring from the mighty mountains of New York.
Let freedom ring from the heightening Alleghenies of Pennsylvania.
Let freedom ring from the snow-capped Rockies of Colorado.
Let freedom ring from the curvaceous slopes of California.
But not only that:
Let freedom ring from Stone Mountain of Georgia.
Let freedom ring from Lookout Mountain of Tennessee.
Let freedom ring from every hill and molehill of Mississippi.
From every mountainside, let freedom ring.
And when this happens, when we allow freedom ring, when we let it ring from every village and every hamlet, from every state and every city, we will be able to speed up that day when all of God's children, black men and white men, Jews and Gentiles, Protestants and Catholics, will be able to join hands and sing in the words of the old Negro spiritual:
Free at last! Free at last!
Thank God Almighty, we are free at last!
Amén
Saturday, October 25, 2008
Ninfábula #1

"La vida es aburrida y fútil. Empezamos con grandes esperanzas y después nos acojonamos. Nos damos cuenta de que todos vamos a morir, sin encontrar realmente las grandes respuestas. Desarrollamos todas esas ideas de largo alcance que se limitan a interpretar la realidad de nuestras vidas de distintas maneras, sin extender nuestro cuerpo de conocimientos que realmente merecen la pena sobre las grandes cosas, las cosas reales. Básicamente, vivimos una vida corta y decepcionante; y a continuación morimos. Llenamos nuestras vidas de mierda, de cosas como carreras y relaciones para convencernos a nosotros mismos de que no carece todo de sentido. La heroína es una droga honesta, porque te arranca esas ilusiones. Con la heroína cuando te sientes bien, te sientes inmortal. Cuando te sientes mal, intensifica la mierda que ya esta ahí. Es la única droga realmente honesta. No altera tu estado de conciencia. Sólo te da un colocón y una sensación de bienestar. Tras eso, ves la miseria del mundo tal cual es, y no puedes anestesiarte contra ella."
Extracto de Trainspotting
- Irvine Welsh -
Friday, October 10, 2008
de la libertad de expresión como realidad en los discursos e ilusión en la práctica

*
Sobre la libertad de expresión en la actualidad
La libertad de expresión en estos tiempos es en gran medida una ilusión. Sin duda se ha ganado mucho terreno en este campo y una prueba bastante convincente es que alguien en Argentina, Colombia o España pueda leer lo que en estos momentos escribo con solo dar un click en el mouse, y que yo pueda leer las opíniones y escritos de cualquier persona que deje un comentario en una de mis entradas con solo visualizar su perfil.
Creo que la expansión global de opiniones a través de internet es un gran logro. Sin embargo, en otros campos creo que no ha habido ningún progreso y en ocasiones ha habido retrocesos.
Justo el día en que publiqué mi último post, referente al aniversario 40 de la masacre de Tlatelolco, el presidente de mi país otorgó el premio nacional de la juventud a jovenes destacados en diversos ámbitos. Uno de los galardonados fue Andrés Leonardo Gómez Emilsson. Después de recibir su galardón de manos del presidente le gritó "espurio" desde las gradas. Dicho calificativo ha sido usado en múltiples ocasiones por el candidato de izquierda que fue derrotado en las pasadas elecciones, Andrés Manuel López Obrador. No discutiré aqui si la expresión de Andrés Gómez fue a titulo personal o forma parte de la protesta que hasta la fecha sigue encabezando López Obrador, referente a la transparencia y confiabilidad de los comicios electorales que le dieron la victoria al candidato de derecha y muy a mi pesar, actual presidente de México, Felipe Calderón. Creo que eso es lo de menos. El hecho es que en el preciso momento en el que el presidente pronunciaba un discurso en el cual elogiaba los logros democráticos y la libertad de expresión de los cuales supuestamente goza mi país, Andrés Gómez y otros estudiantes lo interrumpieron a gritos. Cuando Calderón hablaba de libertad de expresión uno de ellos grito "¿Libertad? ¿Cual libertad?"
Si alguna duda había de la veracidad de dicha protesta, el estado mayor presidencial se encargó de despejarla. Con esa eficacia que tanto les caracteriza, agentes de seguridad de Calderón se encargaron de sacar del recinto a los jovenes.
La relevancia de este episodio no estriba en la importancia o trascendencia que este vaya a tener en el futuro. Su importancia radica en ejemplificar a pequeña escala la realidad que vive no solo mi país sino el resto de America Latina y otros países. La libertad de expresión es un término que encaja de maravilla en los discursos políticos, pero a la hora en que es puesta a prueba la cosa cambia. Resulta rídiculo que en el mismo momento en que Calderón hablaba de la plena libertad de expresión de nuestra sociedad sus agentes de seguridad sacaran del salón a alguién precisamente por hacer uso de esa misma libertad.
Resulta cómodo hablar de libertad de expresión cuando nadie esta poniéndola a prueba.
Dicho de otra forma, la libertad de expresión parece ser en estos tiempos el sagrado derecho que tiene el pueblo de opinar lo que le de la gana en la teoría, siempre y cuando no se le ocurra expresarlo en la práctica.
La libertad de expresión es un derecho que se encuentra en constante peligro de desaparecer si no se hace uso de el. Y en estos tiempos, son muy pocos los que estan haciendo uso de su derecho a la libertad de expresión al protestar en materias importantes.
Como en todas las épocas y lugares, existen periodistas, escritores, intelectuales, estudiantes y ciudadanos en general que protestan y hacen uso de su libertad de expresión. Pero creo que en la actualidad estos constituyen una minoría. La inmensa mayoría de la población no hace uso de la palabra. Se encuentra en silencio. Y una población que no opina ni se informa no existe. Es solo un rebaño apacentado a placer por políticos corruptos y monstruos corporativos internacionales. Los primeros les dictan las ordenes y los segundos les saquean los bolsillos y los convierten en mano de obra barata.
A ningún político en el poder le conviene un pueblo que haga uso de la libertad de expresión. Esto no es algo nuevo. Así ha sido siempre y lo seguirá siendo. La obligación de mantener vivo el vital derecho a la libertad de expresión le corresponde al pueblo. Si éste no hace uso de su libertad de expresión la irá perdiendo gradualmente, de una forma tan sutil que solo se percatará de su importancia cuando la haya perdido por completo.
El incidente al cual me referí es solo un pequeño caso local que sirve para ejemplificar una realidad global. No vivimos en una época de mayor libertad de expresión. Simplemente vivimos en una época caracterizada por una profunda apatía política y desinformación de la gran mayoría de la población que propicia que a los políticos les resulte más fácil engañar a sus pueblos haciendoles creer que dicha libertad de expresión existe.
No pretendo que mi opinión resulte radical. No niego que exista libertad de expresión en nuestras sociedades. Lo que pongo seriamente en duda es que esa libertad sea hoy más amplia que en el pasado o que se este progresando en este campo. De hecho creo que estamos retrocediendo.
**
Sobre el libre mercado
Los problemas mas graves que enfrenta el mundo en el siglo XXI son complejos: el capitalismo voraz -representado en su espectro mas visible por las grandes compañías transnacionales- que hoy más que nunca esta contribuyendo a crear un mundo con una inmensa mayoría de la población viviendo en condiciones de pobreza atroces por un lado, y una minoría ridícula en contraste numérico, amasando una riqueza obscena por el otro. La diferencia entre ricos y pobres es en la actualidad mas grande que nunca, tanto cualitativa como cuantitativamente. Y la brecha no deja de crecer.
En su libro, 13.99 euros, -una novela que constituye un verdadero manifiesto feroz en contra del mundo de la publicidad- Frederic Beigbeder se refiere al marketing como una perversión de la democracia. En una adición personal, yo ampliaría esa definición no sólo a la publicidad -que no deja de ser un instrumento al servicio de un poder mayor- sino a las compañías que hacen uso de ella (las grandes corporaciones transnacionales) y a las reglas del juego que les han permitido amasar sus increíbles fortunas (El libre mercado llevado hasta su extremo: el Neoliberalismo)
¿La democracia va necesariamente de la mano del libre mercado? ¿Si es así porque el libre mercado hace tan poco por fortalecer a la democracia? ¿Porque entonces el libre mercado resulta más fácil de implantar en una sociedad justamente cuando esta se encuentra pasando por crisis económicas o inestabilidad política?
Un sistema económico que produce unos cuantos multimillonarios a costa de millones de pobres no puede ser democrático. Y eso es justamente lo que esta haciendo el capitalismo neoliberal de la actualidad. El comunismo sonaba bien en el papel, pero en la práctica resultó un fracaso estrepitoso que produjo un estado burocrático y totalitario con la inmensa mayoría de su población sumida en la pobreza y la represión. ¿Si podemos ver esa realidad y tratar de aprender de los errores cuanto tiempo más pasará antés de que aceptemos que la mano invisible de Adam Smith jamás se pondrá al servicio de los pobres?
***
¿Realmente hemos superado los problemas del pasado? ¿Realmente hemos dejado atrás nuestros viejos y eternos prejuicios? ¿Alguien se atrevería a decir que el racismo, la homofobia, la xenofobia y otros males parecidos han desaparecido en la actualidad?
¿Vivimos hoy en un mundo más justo?
No lo creo, como no creo que nuestras sociedades actuales esten fortaleciendo sus democracias o gocen de una mayor libertad de expresión que en el pasado.
Creo que una población desinformada que cree erroneamente disfrutar de una mayor libertad de expresión que en el pasado, simplemente porque eso es lo que le repiten constantemente sus políticos, resulta un escenario más peligroso que una población reprimida que por lo menos lucha por remediar su situación. Al final de cuentas, ambas sociedades se encuentran reprimidas. La diferencia estriba únicamente en que una lo sabe y la otra no.
Thursday, October 02, 2008
2 de Octubre de 1968, Plaza de las Tres Culturas, Ciudad de México

10 días antes de que dieran inicio las olimpiadas de 1968 en la Ciudad de México -solo 10 días antes- una multitud de estudiantes se dirigía a un mitin de protesta pacífico a celebrarse en la Plaza de las Tres Culturas, ubicada dentro del complejo de edificios de Tlatelolco.
Pocos de ellos le prestaron atención a los agentes militares de civil con la mano enfundada en un guante blanco que rondaban por la plaza -el tristemente célebre "Batallon Olimpia"- y por los techos de los edificios. Pocos advirtieron los tanques bloqueando los escasos accesos a la plaza. En el momento en que un helicoptero militar comenzó a sobrevolar el lugar, ninguno de ellos sabía que la plaza estaba sitiada y se había convertido en unos minutos en una trampa mortal.
Una bengala verde, disparada desde el helicoptero, era la señal convenida por los asesinos. A partir de ahí y hasta la mañana del día siguiente, Tlatelolco se convirtió en un infierno. El Batallon Olimpia abrió fuego contra la multitud y disparó a todo aquello que se moviera. Los francotiradores en los techos tenían a su merced a una multitud desarmada que en vano intentaba encontrar una vía de salida.
Pero no había niguna. En un ejemplo glorioso de estrategia militar, el ejercito mexicano había cerrado todas las salidas de la plaza y los accesos a los edificios de departamentos. Que valentía de estos soldados. Imaginen el coraje que se necesita para disparar desde un techo a una multitud de estudiantes desarmados. Los que aún viven deben estar tan orgullosos.
Los que no murieron aquel día fueron transportados en camiones a campos militares. Algunos fueron liberados. De otros no se volvió a saber.
A la mañana siguiente, en México no había pasado nada. La prensa oficial, comprada por el gobierno, no dedicaba una línea a la masacre. Los pocos medios que se atrevieron a tocar el asunto narraban tímidas crónicas y arrojaban aún más tímidas cifras sobre el número de estudiantes asesinados.
El número exacto no se sabrá nunca. Las especulaciones actuales mas cercanas situan la cifran en un número no menor de 300 muertos. Algunos elevan la cifra hasta 500.
No hay que olvidar que a la cifra de caídos en la plaza habría que sumarle los desaparecidos por el ejercito mexicano. Todos aquellos que subieron a los camiones del ejercito y de quienes no se volvió a saber nada.
Gustavo Diaz Ordaz -Presidente de México en turno- dijo que los muertos fueron 20.
Hoy es 2 de octubre. Hoy hace 40 años se perpetraba la masacre de Tlatelolco. Como cada año la Ciudad se desquiciará con las diversas marchas que bloquearán las principales avenidas. Como cada año se repetirá la misma vieja consigna: "2 de octubre, no se olvida".
Pero lo cierto es que los criminales que gestaron la masacre jamás fueron llevados ante un tribunal. La gran mayoría deben estar -felizmente- muertos a estas alturas.
Sólo nos queda recordar a los muertos y repudiar a los asesinos.
Si de verdad existe algo llamado "deber cívico", éste no consiste en plantarse ante un desfile militar, saludar y cantar las estrofas del himno nacional. Sobra decir que no se esta cumpliendo ningún deber cívico acudiendo a la plaza del Zócalo cada 15 de septiembre a embriagarse y ponerse en rídiculo gritando consignas estúpidas.
Si es un deber cívico en cambio, conocer nuestra historia y aprender de ella.
Cualquiera que viva en este país esta moralmente obligado a leer "La Noche de Tlatelolco" de Elena poniatowska, por ejemplo.
Oriana Fallaci, la legendaria periodista italiana, estuvo presente en Tlatelolco aquella tarde. He aqui lo que dijo a los medios el siguiente día:
No, no voy a dar ninguna entrevista, ninguna, no después de lo que me pasó; me han disparado, me han robado mi reloj, me dejaron desangrarme ahí en el suelo del Chihuahua, me negaron el derecho a llamar a mi embajada... Quiero que la delegación italiana se retire de los Juegos Olimpicos; es lo menos que pueden hacer. Mi asunto va a ir al Parlamento, el mundo entero se va a enterar de lo que pasa en México, de la clase de democracia que impera en este país, el mundo entero. ¡Qué salvajada! Yo he estado en Vietnam y puedo asegurar que en Vietnam durante los tiroteos y los bombardeos (también en Vietnam señalan los sitios que se van a bombardear con luces de bengala) hay barricadas, refugios, trincheras, agujeros, qué sé yo, a donde correr a guarecerse. Aquí no hay la más remota posibilidad de escape. Al contrario. Yo estaba tirada boca abajo en el suelo y cuando quise cubrir mi cabeza con mi bolsa para protegerme de las esquirlas un policía apuntó el cañon de su pistola a unos centímetros de mi cabeza: “No se mueva.” Yo veía las balas incrustarse en el piso de la terraza a mi alrededor. También vi cómo la policía arrastraba de los cabellos a estudiantes y a jóvenes y los arrestaban. Vi a muchos heridos, mucha sangre, hasta que me hirieron a mí y permanecí tirada en un charco de mi propia sangre durante cuarenta y cinco minutos. Un estudiante junto a mí repetía: “Valor Oriana, valor.” La policía jamás atendió a mi petición: “Avísenle a mi embajada, avísenle a mi embajada.” Todos se negaron hasta que una mujer me dijo: “Yo voy a hacerlo.”
He llamado a mi hermana que sale hoy en avión, he llamado a Londres, a Paris, a Nueva York, a Roma. Hoy en la mañana cuando me llevaron a rayos X unos periodistas me preguntaron qué hacía en Tlatelolco: ¿Qué hacía, Dios mío? Mi trabajo. Soy una periodista profesional. Tuve contacto con los líderes del Consejo Nacional de Huelga porque el Movimiento es lo más interesante que sucede ahora en su país. Los estudiantes me hablaron el viernes a mi hotel y me dijeron que habría un gran mitin en la Plaza de las Tres Culturas el miércoles 2 de octubre a las cinco de la tarde. Como no conocía la Plaza y sé que es un centro arqueológico pensé combinar las dos cosas. Por eso fui. Desde que llegué a México me llamó la atención la lucha de los estudiantes contra la represión policiaca. Me asombran también las noticias en sus periódicos. ¡Qué malos son sus periódicos, qué timoratos, qué poca capacidad de indignación! ¡Qué Olimpiadas ni qué nada! Apenas me den de alta en este hospital, me largo.
He llamado a mi hermana que sale hoy en avión, he llamado a Londres, a Paris, a Nueva York, a Roma. Hoy en la mañana cuando me llevaron a rayos X unos periodistas me preguntaron qué hacía en Tlatelolco: ¿Qué hacía, Dios mío? Mi trabajo. Soy una periodista profesional. Tuve contacto con los líderes del Consejo Nacional de Huelga porque el Movimiento es lo más interesante que sucede ahora en su país. Los estudiantes me hablaron el viernes a mi hotel y me dijeron que habría un gran mitin en la Plaza de las Tres Culturas el miércoles 2 de octubre a las cinco de la tarde. Como no conocía la Plaza y sé que es un centro arqueológico pensé combinar las dos cosas. Por eso fui. Desde que llegué a México me llamó la atención la lucha de los estudiantes contra la represión policiaca. Me asombran también las noticias en sus periódicos. ¡Qué malos son sus periódicos, qué timoratos, qué poca capacidad de indignación! ¡Qué Olimpiadas ni qué nada! Apenas me den de alta en este hospital, me largo.
He aqui más testimonios:
Wednesday, October 01, 2008
solo existe algo peor que un asesino...

Ayer, circulando por las interminables calles de mi apocalíptica y querida ciudad, tuve la oportunidad de ver un camión de pasajeros con una gran inscripción en letras rosas: "Atenea, transporte exclusivo para mujeres".
Resulta deprimente que tengamos que llegar al extremo de separar a las mujeres del transporte regular por las constantes agresiones y ofensas de las que son víctimas por parte de los hombres.
La solución no es separar a las mujeres en los autobuses o confinarles vagones del metro para su uso exclusivo. La solución es terminar de una vez por todas con la ignorancia y estupidez de los hombres que insisten en agreder a las mujeres en la vía pública o en el ámbito doméstico. Lo mismo puede decirse con respecto a las penas que se le imputan a los violadores. La solución no es aumentar las penas hasta el límite de pedir la muerte del infractor. La solución es la educación. Lo que debemos tratar de evitar es que aparezcan violadores. No aumentar el castigo de los que aparecen.
No me malentiendan. Tengo mis razones para no creer en la pena de muerte, pero la violación es un asunto particularmente repulsivo para mí. Creo que es el peor acto que puede cometer un hombre y en mi opinión es aún más despreciable que el asesinato. Un violador es para mí la especie mas digna de desprecio y asco de todas las que habitan nuestro vasto zoológico humano. Tomando en cuenta la inmensa oferta que éste ofrece en ese campo, decir eso no es poco para mí.
Pero de poco sirve castigar al violador cuando este ya ha perpetrado su crimen y arruinado la vida de su víctima. Lo que debemos evitar por todos los medios es que se formen nuevas generaciones de hombres ignorantes que sean capaces de cometer violaciones en el futuro. Para cualquier persona medianamente educada y racional, la violación resulta un acto criminal y abominable.
En esta tarea comparten responsabilidad los dos géneros. Resulta más evidente en el hombre por supuesto, pero las mujeres también deben superar ciertos prejuicios e ideas estúpidas, como ese argumento imbécil y tan tristemente extendido que dice que las mujeres violadas no son víctimas sino culpables (¡¿?!) de su suerte por "provocar" a los hombres al vestirse de forma llamativa. Esta clase de estupideces propicia que los violadores permanezcan impunes e incluso racionalicen y justifiquen -aunque solo sea ante sus propia conciencia- sus acciones. Conozco a mujeres que defienden esta idea. Mujeres. Por razones de etiqueta y buenos modales he preferido evitar discusiones inútiles con ellas, tomando en cuenta que sería imposible hacer entrar en razón a una mujer tan increíblemente estúpida como para sostener una idea que sabotea su género y pisotea su propia dignidad.
Aqui debo dejar clara mi opinión: La mujer es libre de vestirse como le venga en gana. Y tiene el derecho de ser respetada en todo momento y lugar. El hombre que agrede, ofende o viola a una mujer es el único culpable de la acción. Responsabilizar a la mujer por ser víctima de una agresión o una violación equivale a culparla de la estupidez, ignorancia y maldad de su agresor, y esa es una idea incontrovertiblemente imbécil. ¿Existe de verdad alguien que se atreva a sostener esa aberración?
no eres un objetivo de mercado

He aquí una breve proposición para intentar ser feliz en el siglo XXI.
Comienza por renunciar a todo. Renuncia a tus posesiones materiales. Renuncia al deseo de comprar algo que no necesitas. Renuncia al deseo de ser algo que no eres y en lo que no podrías convertirte aún si quisieras. Renuncia a querer ser lo que los publicistas quieren que seas. Renuncia a ser un objetivo de mercado.
No necesitas un Rolex para saber la hora. No necesitas acelerar de 0 a 100 kilometros por hora en menos de 7 segundos. No necesitas un nombre italiano en el frente de la ropa que vistes. La ropa sirve para protegerte del frío. No para definir quien eres. No necesitas oler a loción. No necesitas tener una diferente fragancia para cada ocasión, para cada temporada del año, para cada momento del día. No necesitas asientos de piel. No necesitas el último gadget.
No eres lo que vistes. No eres lo que compras. No eres lo que deseas.
No eres el contenido de tu cartera. No eres tus tarjetas de credito ni tu cuenta en el banco. Cada vez que entras a un centro comercial y compras alguna porquería de moda estas siendo predecible. Estas haciendo exactamente lo que los publicistas esperan que hagas.
Las marcas no significan nada. Memoriza bien estos nombres: Hugo Boss, Armani, Versacce, Tommy Hilfigher, GAP, Mossimo, Ray Ban, Gucci, Louis Vuitton, Rolex, Omega, Mac, Apple, BMW, Mercedes Benz, VW, Converse, Nike, Adidas, Motorola, Coca Cola, Nokia, McDonald´s, Starbucks, Benetton, Dolce & Gabanna, DKNY, Mont Blanc...
Memoriza bien esa lista y después olvidala para siempre. Nada pasará si lo haces.
Nada material perdura. No eres lo que posees. Una sociedad que te juzga por lo que posees esta corrompida y envenenada.
No sepultes tu espiritú dentro de un traje Armani.
Renuncia a ser un objetivo de mercado. Tu eres más que eso. Puedes ser mucho más que una decima en el porcentaje anual de ganacias de una corporación transnacional.
No eres lo que los demás piensan de tí. Eres lo que piensas. Eso y nada más.
Sunday, September 07, 2008
traficantes de fe

El sacerdote representa para mí la suma de todo en lo que no creo. Es la síntesis perfecta de todo lo que una persona no debería ser. Esta es mi opinión personal por supuesto, y todos aquellos que creen exactamente lo contrario deben tener sus razones para pensar de la forma en que lo hacen.
Por mi parte, tengo muy claras las razones por las cuales no puedo estar treinta metros a la redonda de un sacerdote sin sentir la necesidad de salir huyendo.
El sacerdote es un traficante. El único producto con que cuenta para traficar y ganarse la vida es esa suma de ignorancia, miedo y superstición al que el gusta llamar fé. Vive a base de limosnas porque no produce nada útil. No le queda otro remedio.
Los traficantes de la fe se aprovechan impúdicamente de la ignorancia y de la miseria de las demás personas. Allí en donde cunde la ignorancia, el sacerdote es rey. ¿Qué hicieron los sacerdotes para merecerse el respeto y reverencia de sus feligreses? ¿No sentirán vergüenza y asco por su persona cuando la gente más pobre y desesperada se acerca a ellos depositando toda su confianza (Y dinero) en sus manos? ¿No se despreciarán muy en sus adentros cuando la gente les besa los anillos a modo de saludo?
Se llaman a sí mismos los representantes de un hombre que predicaba la humildad, sin embargo aprovechan la más mínima oportunidad para explotar la desesperación de sus creyentes. Saquean sin distinción los bolsillos de los más ricos y los más pobres. Se mueven desvergonzadamente en todos los círculos sociales, predicando la supuesta palabra de Dios, que no es otra cosa que un compendio de dogmas, mentiras y prejuicios que se han ido pasando a través de la historia de la humanidad de una generación a otra desde tiempos inmemoriales.
Creen ser personas cultas e intelectualmente superiores porque para llegar a ser sacerdotes deben estudiar teología por muchos años. Por más que lo pienso, no puedo comprender como es posible consagrar tantos y tantos años de la vida al estudio de la nada. Jamás he abierto un libro de teología. Ni siquiera por curiosidad.
El miedo es la principal arma del sacerdote. La ignorancia su mejor aliada. Allí en donde florece la cultura, el conocimiento y la ciencia, el sacerdote se muere de hambre. Es por esta razón que el sacerdote necesita utilizar todos los medios posibles e imaginables que tenga a su alcance para mantener a la gente desinformada, ignorante y alejada del conocimiento. El sacerdote aborrece la ciencia. Sabe que la ciencia puede hacer polvo sus “argumentos” en un abrir y cerrar de ojos. El sacerdote no sustenta sus discusiones con argumentos racionales sino con dogmas falsos frecuentemente irracionales. No educa. En su lugar predica. No produce conocimiento nuevo, sino que echa mano de ignorancia del pasado y obstaculiza por todos los medios la generación de conocimiento nuevo.
El sacerdote, ese traficante despreciable de la fe y explotador de la miseria y de la soledad humana, se gana la vida a base de un método muy simple que funciona a base de una amenaza y una promesa, ambas igualmente falsas. Por un lado infunde el miedo y el terror entre sus creyentes amenazándolos con el fuego eterno de un infierno inexistente. Por el otro les promete la vida eterna y la entrada a la gloria de un cielo igualmente inexistente. Es a base de este mecanismo tan primitivo y simple como ha podido subsistir desde el inicio de los tiempos. La sobrevivencia de los sacerdotes y la reverencia y protección que una sociedad les otorga es un fiel reflejo del retraso cultural y la ignorancia en la cual se encuentra sumida dicha sociedad. Mi país es un triste paradigma de esa afirmación.
Por mi parte, tengo muy claras las razones por las cuales no puedo estar treinta metros a la redonda de un sacerdote sin sentir la necesidad de salir huyendo.
El sacerdote es un traficante. El único producto con que cuenta para traficar y ganarse la vida es esa suma de ignorancia, miedo y superstición al que el gusta llamar fé. Vive a base de limosnas porque no produce nada útil. No le queda otro remedio.
Los traficantes de la fe se aprovechan impúdicamente de la ignorancia y de la miseria de las demás personas. Allí en donde cunde la ignorancia, el sacerdote es rey. ¿Qué hicieron los sacerdotes para merecerse el respeto y reverencia de sus feligreses? ¿No sentirán vergüenza y asco por su persona cuando la gente más pobre y desesperada se acerca a ellos depositando toda su confianza (Y dinero) en sus manos? ¿No se despreciarán muy en sus adentros cuando la gente les besa los anillos a modo de saludo?
Se llaman a sí mismos los representantes de un hombre que predicaba la humildad, sin embargo aprovechan la más mínima oportunidad para explotar la desesperación de sus creyentes. Saquean sin distinción los bolsillos de los más ricos y los más pobres. Se mueven desvergonzadamente en todos los círculos sociales, predicando la supuesta palabra de Dios, que no es otra cosa que un compendio de dogmas, mentiras y prejuicios que se han ido pasando a través de la historia de la humanidad de una generación a otra desde tiempos inmemoriales.
Creen ser personas cultas e intelectualmente superiores porque para llegar a ser sacerdotes deben estudiar teología por muchos años. Por más que lo pienso, no puedo comprender como es posible consagrar tantos y tantos años de la vida al estudio de la nada. Jamás he abierto un libro de teología. Ni siquiera por curiosidad.
El miedo es la principal arma del sacerdote. La ignorancia su mejor aliada. Allí en donde florece la cultura, el conocimiento y la ciencia, el sacerdote se muere de hambre. Es por esta razón que el sacerdote necesita utilizar todos los medios posibles e imaginables que tenga a su alcance para mantener a la gente desinformada, ignorante y alejada del conocimiento. El sacerdote aborrece la ciencia. Sabe que la ciencia puede hacer polvo sus “argumentos” en un abrir y cerrar de ojos. El sacerdote no sustenta sus discusiones con argumentos racionales sino con dogmas falsos frecuentemente irracionales. No educa. En su lugar predica. No produce conocimiento nuevo, sino que echa mano de ignorancia del pasado y obstaculiza por todos los medios la generación de conocimiento nuevo.
El sacerdote, ese traficante despreciable de la fe y explotador de la miseria y de la soledad humana, se gana la vida a base de un método muy simple que funciona a base de una amenaza y una promesa, ambas igualmente falsas. Por un lado infunde el miedo y el terror entre sus creyentes amenazándolos con el fuego eterno de un infierno inexistente. Por el otro les promete la vida eterna y la entrada a la gloria de un cielo igualmente inexistente. Es a base de este mecanismo tan primitivo y simple como ha podido subsistir desde el inicio de los tiempos. La sobrevivencia de los sacerdotes y la reverencia y protección que una sociedad les otorga es un fiel reflejo del retraso cultural y la ignorancia en la cual se encuentra sumida dicha sociedad. Mi país es un triste paradigma de esa afirmación.
Friday, August 29, 2008
Have you ever feel down?

En la decada de los 90 un músico ingles genial llamado Richard Ashcroft escuchó un viejo y olvidado disco de partituras inspirado en música de los Rolling Stones. Agregó letras a la pieza inspirada en "The Last Time" y creó una de las canciones mas memorables de todos los tiempos. No es necesario mencionar a que canción me refiero.
'Cause it's a bittersweet symphony this life
Trying to make ends meet, you're a slave to the money then you die
I'll take you down the only road I've ever been down
You know the one that takes you to the places where all the veins meet, yeah
No change, I can't change, I can't change, I can't change, but I'm here in my mold , I am here in my mold
But I'm a million different people from one day to the next
I can't change my mold, no, no, no, no, no
Well, I've never prayed,
But tonight I'm on my knees, yeah
I need to hear some sounds that recognize the pain in me, yeah I let the melody shine, let it cleanse my mind ,
I feel free now But the airwaves are clean and there's nobody singing to me now
No change, I can't change, I can't change, I can't change, but I'm here in my mold , I am here with my mold
And I'm a million different people from one day to the next
I can't change my mold, no, no, no, no, no(Well have you ever been down?) (I can't change, I can't change...)(Ooooohhhhh...)
'Cause it's a bittersweet symphony this life
Trying to make ends meet, trying to find some money then you die
I'll take you down the only road
I've ever been down
You know the one that takes you to the places where all the veins meet, yeah
You know I can't change, I can't change, I can't change, but I'm here in my mold, I am here in my mold
And I'm a million different people from one day to the next
I can't change my mold, no,no,no,no,no
I can't change my mold, no,no,no,no,noI can't change my mold, no,no,no,no,no
(It justs sex and violence melody and silence)
(It justs sex and violence melody and silence)
(I'll take you down the only road I've ever been down)
(It justs sex and violence melody and silence)
(I'll take you down the only road I've ever been down)
(Been down)
(Ever been down)
(Ever been down)
(Lalalalalalaaaaaaaa...)
(Ever been down)
(Ever been down)
(Have you ever been down?)
(Have you ever been down?)
(Have you ever been down?)
Monday, August 18, 2008
"Estimada Iglesia Católica, Apostólica y Romana:"

"La Puta de Babilonia", libro de reciente aparición, es probablemente la crítica más violenta que he leído en contra de la Iglesia Católica. Su autor es Fernando Vallejo.
Recomendable para aquellos que quieran darse una idea de la infinita cantidad de crímenes que ha cometido la "Santa Iglesia" a lo largo de los mil ochocientos años de su dañina existencia, en este libro se narran por igual la inagotable lista de atrocidades cometidas por los Papas, como los horrores de la evangelización, la quema de brujas, la "Santa" Inquisición y los fraudes y mentiras que condujeron a la ascensión de los Papas en Roma (La Donación de Constantino)
El odio que transpira el libro es tan palpable que algunos podrán objetar que un libro tan virulento necesariamente pierde objetividad. Quizá. Pero al terminar de leerlo uno se pregunta si es posible evitar sentir asco y desprecio por una Institución que a lo largo de la historia no ha hecho otra cosa que intentar frenar por todos los medios imaginables el conocimiento humano. No se puede perdonar a una Institución que ha derramado tanta sangre.
A continuación cito el primer parrafo del libro. En el esta dicho el resto.
"LA PUTA, LA GRAN PUTA, la grandísima puta, la santurrona, la simoníaca, la inquisidora, la torturadora, la falsificadora, la asesina, la fea, la mala; la del Santo Oficio y el Índice de Libros prohibidos; la de las Cruzadas y la noche de San Bartolomé; la que saqueó Constantinopla y bañó de sangre a Jerusalén; la que exterminó a los albigenses y a los veinte mil habitantes de Beziers; la que arrasó con las culturas indígenas de América; la que quemó a Segarelli en Parma, a Juan Hus en Constanza y a Giordano Bruno en Roma; la detractora de la Ciencia, la enemiga de la verdad, la adulteradora de la historia; la perseguidora de judíos, la encendedora de hogueras, la quemadora de herejes y brujas; la estafadora de viudas, la cazadora de herencias, la vendedora de Indulgencias; la que inventó a Cristoloco el rabioso y a Pedropiedra el estulto; la que promete el reino soso de los cielos y amenaza con el fuego eterno del infierno; la que amordaza la palabra y aherroja la libertad del alma; la que reprime a las demás religiones donde manda y exige libertad de culto donde no manda; la que nunca ha querido a los animales ni les ha tenido compasión; la oscurantista, la impostora, la embaucadora, la difamadora, la calumniadora, la reprimida, la represora, la mirona, la fisgona, la contumaz, la relapsa, la corrupta, la hipócrita, la parásita, la zangana; la antisemita, la esclavista, la homofóbica, la misógina; la carnivora, la carnicera, la limosnera, la tartufa, la mentirosa, la insidiosa, la traidora, la despojadora, la ladrona, la manipuladora, la depredadora, la opresora; la pérfida, la falaz, la rapaz, la felona; la aberrante, la inconsecuente, la incoherente, la absurda; la cretina, la estulta, la imbécil, la estúpida; la travestida, la mamarracha, la maricona; la autocrática, la despótica, la tiránica; la católica, la apostólica, la romana; la jesuítica, la dominica, la del Opus Dei; la concubina de Constantino y de Justiniano, de Carlomagno; la solapadora de Mussolini y de Hitler; la ramera de las rameras, la meretriz de las meretrices, la puta de Babilonia, la impune bimilenaria tiene cuentas conmigo desde mi infancia y aqui se las voy a cobrar"
la aldea global

"Es preciso que todo cambie para que todo permanezca igual"
- El Gato Pardo -
Giuseppe Lampedusa
El término "aldea global", utopía de los sociologos, es el predecible destino de la humanidad. Vivimos ya muchas de sus consecuencias. Los optimistas y los líderes de los monstruos corporativos gustan de definirla como un mundo homogeneo que sintetizará todos los espectros de la civilización humana. La fusión final de las culturas. La supuesta sublimación del espiritú colectivo. El fin de las diferencias.
Aun no se si la idea es prometedora o aterradora. Al final no importa. Todo indica que lel proceso de la globalización es inevitable y de poco sirve ponerse a reflexionar sobre sus posibles virtudes y defectos. Lo único que queda es prepararse.
Para el primer mundo, la globalización no es un proceso traumático y doloroso de imprevisibles consecuencias. No representa una ruptura o pérdida de sus valores y de su cultura, sino la imposición de sus valores al resto del mundo. Es simplememente el siguiente paso lógico en su desarrollo. Su crecimiento natural.
Para el tercer mundo en cambio, la globalización representa el advenimiento de un cisma. Es el paso a través de un proceso violento del cual predeciblemente no saldrá bien librado. La globalización no representa una oportunidad de progreso o de igualar su calidad de vida con el primer mundo, sino la aceptación final de su derrota en la carrera del capitalismo. Indiscutiblemente no tendrá el mando en la "aldea global". La aldea global no será democrática. Es bastante obvio que los dueños del capital serán los que tomen todas las decisiones. Como lo ha sido siempre. Aceptar la globalización por tanto será una condena. Será el aceptar la perpetuación eterna de la abnegación y el sometimiento. La globalización es un contrato de esclavitud.
Esta fusión de las culturas que tan maravillosamente suena en primera instancia es otro engaño. No será una fusión. No será la busqueda final, la sintesis de lo mejor de cada una en favor de un todo. Por el contrario, será una depuración. Todo aquello que no sirva a los intereses de los monstruos corporativos capitalistas será desechado. Todo lo que no produzca será desechado. Todo aquello que se desvíe de los modelos impuestos y aprobados por los dueños del capital será desechado. No puede ser de otra forma. Regirán en las culturas las mismas leyes que rigen la evolución de los seres vivos. Selección artificial. Selección social. Adaptarse o morir.
Todos están invitados a participar en la aldea global. Pero no hay duda de quien llevará el mando. Será el primer mundo el que imponga sus reglas, valores y cultura a los demás. Serán ellos los que posean el monopolio de las opiniones que cuentan. La supuesta democracia de la aldea global cumplirá con la función de aparentar que todas las voces serán escuchadas. Pero al final serán los mismos los que tomen la decisiones.
Las ricas y pintorescas culturas del tercer mundo pasarán a ocupar vitrinas bajo llave en el vasto museo del pasado. El pasado del tercer mundo no será la raiz del patio trasero que ocupen en la aldea global. Sino una abstracción tan inútil e improductiva como un cuento infantil.
La globalización es un proceso demasiado complejo y como tal puede analizarse desde múltiples enfoques. Analizar la globalización desde el enfoque económico es algo particularmente deprimente para un ciudadano del tercer mundo. La globalización económica esta impulsada por las corporaciones transnacionales del primer mundo, esos monstruos inatacables y anónimos que carecen de un rostro visible que de la cara por las terribles consecuencias de sus acciones. Las debiles economías del tercer mundo no tienen nada que hacer en contra de la depredación e infiltración de las transnacionales en sus sociedades.
La aldea global no representa ninguna esperanza ni nada nuevo para mí. Es simplemente un gigantesco WalMart de escalas planetarias en el cual los puestos del gerente y de los empleados siguen siendo ocupados por las mismas personas de siempre.
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