Thursday, September 10, 2009

los hombres que no aman a las mujeres


Creo que las mujeres son mucho más complejas e interesantes que los hombres. Mientras que los hombres son, en esencia, muy parecidos entre sí, no existen dos mujeres iguales. Y aún cuando frecuentemente nuestra humilde y pragmática mente masculina resulte traumatizada en el arduo proceso de entender la enigmática psique de la mujer que amamos, gran parte de lo que le da sabor a nuestras vida esta contenido precisamente en este juego.

Cualquier hombre que ha amado a una mujer sabe perfectamente que la violación constituye uno de los actos más abominables que es capaz de perpetrar un ser humano. Crimen atroz como ninguno, la violación es tan despreciable que es uno de los pocos tópicos que me hace reconsiderar mi posición con respecto a la pena de muerte. Un violador es para mí mucho más despreciable que un asesino o un secuestrador. Pero ¿Cual es el caldo de cultivo necesario para engendrar a este monstruo? Es esta la principal pregunta que deberíamos plantearnos. Porque en esta cuestión, no se trata de castigar al violador una vez que ha llevado a cabo su crimen y ha destrozado la vida de su víctima, sino de evitar que un hombre sea capaz de perpetrar una violación.

Resulta muy obvio que un violador no solo desprecia a su infortunada víctima, sino a todas las mujeres en general. La violación representa la más alta expresión del desprecio hacia el género femenino. El violador es la suma de todos los prejuicios y la ignorancia que sustenta la misoginia masculina. La violación es la peor y última de las consecuencias que podemos esperar si dejamos que la misoginia prospere sin hacer nada por ponerle un alto.

La violación no busca en primer término la gratificación sexual. Se trata ante todo de una agresión que tiene sus raices en el odio y la estupidez. En una sociedad hipócrita que tolera la violencia hacia la mujer y nulifica su valía y su papel en la sociedad, resulta inevitable la aparición de hombres lo suficientemente imbéciles y perversos como para perpetrar una violación. La solución a este problema consiste en arrancar de raiz todos los prejuicios y estupideces que se encargan de perpetuar la idea que sostiene que la mujer es inferior al hombre, limitandose a ser una especie de extensión del cuerpo masculino destinado unicamente a satisfacerlo sexualmente.

La mujer NUNCA es culpable de ser violada. Esto parece ser una aclaración innecesaria y obvia para cualquier persona con corteza cerebral dentro de su craneo, sin embargo, una de las ideas más tristemente extendidas en este tema es aquella que dice que la mujer comparte cierta responsabilidad con el violador al cometer el imperdonable error de "vestirse provocativamente", incitando de esta forma a su acéfalo agresor a violarla.

Este concepto es tan incortrovertiblemente imbécil que debería ser absolutamente innecesario detenerse en este punto a hacer aclaraciones, sin embargo, existen innumerables hombres que aun utilizan este argumento estúpido como un desesperado intento para justificar su agresión. Algo que siempre me ha sorprendido y horrorizado en partes iguales con respecto a este tema es el comprobar que esta idea es defendida también por mujeres. Este tipo de cosas son las que me hacen perder los últimos resquicios de fe que tengo en la humanidad.

Cierto libro de moda que es posible encontrar actualmente en los estantes de toda librería se titula "Los hombres que no amaban a las mujeres". No lo he leído y no tengo muchas intenciones de hacerlo, sin embargo, es el título de la obra lo que me llamó la atención.

Un violador es, ante todo, un hombre que nunca ha amado verdaderamente a una mujer. Para cualquier hombre que ha amado profundamente a una mujer, la violación es un tema aberrante y la sola sugerencia de llevarlo a cabo resulta grotesca. De cierta forma, un hombre que ha amado a una mujer, se enamora por el resto de su vida del resto de las mujeres del mundo.

2 comments:

My.violent.heart said...

Encontre tu blog de casualidad y considero que tienes toda la razón en tus argumentos.
Lo que si, deberias leer ese libro que te llamo la atencion pues habla precisamente de como la sociedad trata a las mujeres, como la moral se aplica de una forma en hombres y de otra en mujeres, incluso en sociedades tan "avanzadas" como la sueca.
El titulo original del libro es "los hombres que odian a las mujeres" y es brutal, de verdad ellos ODIAN a las mujeres.
Saludos!

alejandro said...

muchas gracias por la sugerencia..... ya lei el libro. en aquel entonces crei que era un best seller más. Saludos.