Sunday, September 03, 2006

Creo que lo verdaderamente importante con respecto a crecer es no cerrar nunca los ojos. No dejarse vencer por el peso de la realidad. La juventud no es un estado físico, sino una forma de ver al mundo. Supongo que se envejece en el mismo momento en el que uno se rinde y acepta como algo natural el mundo de mierda en el que vivimos. Esa es la diferencia. La juventud se va en el momento en el que se deja de pensar y de cuestionar lo que pasa a nuestro alrededor. En el momento en el que la podredumbre del mundo nos vence y nos absorbe.
A aquellos que nunca llegan a aceptar el mundo tal como es, la sociedad los condena al etiquetarlos como sujetos inmaduros y desadaptados. El sistema no admite replicas. Si alguien se opone, es expulsado y condenado a vivir en el exilio. Pertenecer a la sociedad, implica amarla. Aceptarla tal como es y resignarse a sus errores y sus injusticias. Esto es algo muy dificil de pedir a alguien que no esta dispuesto a traicionar y vender su inteligencia. Es por esta razón que la mayor parte de las mentes brillantes que cada cierto tiempo aparecen, no suelen ser aliadas de la sociedad sino enemigos públicos de la misma. Su destino final es la soledad o el martirio. No puede ser de otra forma.

2 comments:

Las orquídeas son de fuego said...

Maldita sea.

¿Es tan lamentable el mundo real?, lo horrible de todo es que sé la respuesta pero soy una cobarde.

Tevi said...

Gracias por lo de la jueventud, y yo que ya estaba entrando en una crisis de la edad...¡Gambatte!

(Por cierto, parece que el negro es lo de hoy)

Es verdad que todo depende del cristal con que se mira, y de todos y cada uno de los factores que se involucren e influyan en nuestra perspectiva... sin embargo soy de las personas que prefieren la fantasía. Aun que también me gusta ser realista de vez en cuando. Sin radicalismos.