Saturday, August 02, 2008

la homosexualidad NO es una enfermedad


Antes de entrar en materia consideré apropiado incluir estas imagenes en las que estos genios anónimos del humorismo involuntario exponen orgullosamente ante el mundo entero el alcance de su prodigiosa inteligencia. Resultan particularmente ilustrativas pues nos demuestran que las posibilidades que el ser humano tiene de hacer el ridículo son practicamente ilimitadas.

Después de una desagradable discusión que tuve esta semana al respecto, he estado pensando en ese tema después de mucho de no hacerlo. Es triste el saber que aún en esta época aún siguen existiendo personas que creen que la homosexualidad es una enfermedad, una aberración y que es un pecado mortal que condena a aquel que incurre en ella a pudrirse en lagos hirvientes en el infierno.


Hace un tiempo sentía repulsión e ira en contra de las personas homofóbicas. Un sentimiento que me inspiraban por igual los homofóbicos, los racistas o los fanáticos religiosos. Con el tiempo mi actitud hacia ellos fue cambiando del odio a la lástima. Al final de cuentas van por la vida exponiendose a un continuo rídiculo ante toda persona medianamente racional, esgrimiendo argumentos dogmáticos embuídos de ignorancia y estupidez, y odiando a media humanidad sin saber realmente porqué. Siento lástima por ellos y lo digo sinceramente.


La discusión giró en torno a si la homosexualidad es "natural" o no lo es. Y lo que realmente me deprimió es que mi interlocutora fue una mujer inteligente que sin embargo no ha podido superar la barrera de los prejuicios que los padres le vienen inculcando a sus hijos desde tiempos inmemoriales.


Ella es católica y como tal cree que la homosexualdad es una aberración y un pecado. Yo soy ateo y creo que la homosexualidad ni es una aberración ni un pecado, sino una faceta más de la naturaleza humana.


El ser humano se distingue del resto de los animales unicamente por poseer una inteligencia superior y capacidad de raciocinio. El amor es una invención humana. Quizá la mas maravillosa de sus invenciones. Y el ser humano se interrelaciona con otro ser humano buscando amor y afecto. La sexualidad como tal es una de tantas formas de expresarle amor a otra persona (Lamentablemente la sexualidad también puede ser usada para causarle terror a otra persona como es el caso de una violación, pero eso es otra historia) Para mi entonces, resulta indiferente si ese amor es compartido por personas de generos opuestos o del mismo sexo.


"Pero es que el fin del sexo es la procreación" decía mi amiga (Al final de cuentas no deja de ser mi amiga aún cuando tengamos formas de pensar abismalmente diferentes en algunas cuestiones) Yo le contestaba que si, que el fin de la sexualidad es la procreación, pero que no es ni por mucho la única función que esta cumple. Por lo menos no en nuestra especie. El pensar que la sexualidad en el ser humano tiene como unico y exclusivo propósito la reproducción equivale a ignorar completamente la cualidad más valiosa que posee: su inteligencia.


Creo que la vida es muy breve para desperdiciarla odiando a otros sin razón. No recuerdo quien lo dijo. El odio es como una pesada bolsa repleta de ladrillos. Le causa penurias a aquel que la carga y entorpece su camino. Frena su avance. Cuesta creer que tantas personas elijan cargar toda su vida la bolsa en vez de simplemente dejarla en el piso y avanzar.


1 comment:

Laura said...

El último parrafo me hizo pensar de igual forma en "los pecados", algo que la gente anda cargando y atormentandose (o no) con ellos. En fin, creo que deberíamos aprender a distinguir la moral y respetar a los demás. No creo en lo bueno o malo por si mismo.